Chofer de móvil defiende a policía acusado por “gatillo fácil”

14.Feb.07 :: En la prensa

Diario Perfil, 14-02-2007



El chofer del patrullero y compañero del policía que está siendo juzgado como imputado del asesinato de Rodrigo Corzo en un presunto caso de “gatillo fácil” ocurrido en 2003, defendió al imputado al sostener la cuestionada versión de que la víctima murió durante un enfrentamiento armado.
Se trata del sargento Ariel Horacio Núñez, quien declaró hoy en la segunda jornada del juicio por la muerte de Corzo, que se realiza desde ayer en el Tribunal Oral Criminal (TOC) 5 de Morón, integrado por los jueces Carlos Thompson, Susana de Carlo y Angélica Parera.

Núñez conducía el patrullero desde el cual la madrugada del 28 de junio de 2003 su compañero del ex Comando de Patrullas de Hurlinghan y ahora imputado, oficial inspector Cristian Alfredo Solanas, disparó contra el auto de Corzo y mató al joven de 27 años.

Al narrar el episodio, Núñez mantuvo la versión que dio durante la instrucción y que coincide con la del imputado, es decir, que su compañero disparó porque a ellos les dispararon.

Núñez dijo que comenzaron a perseguir el Renault 19 gris que manejaba Corzo porque giró bruscamente al ver el patrullero.

Al ser preguntado por la abogada querellante, María del Carmen Verdú, de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), de qué manera le avisarona a Corzo que se detenga, Núñez respondió que venían con una baliza puesta, que luego puso otra y a las cuatro cuadras prendió la sirena, algo que ningún testigo escuchó.

Además, Núñez dijo que le “hizo juego de luces”, pero reconoció que no dieron la voz de alto por el altoparlante ni se dieron a conocer como policías “porque era obvio”.

El policía que por este hecho actualmente está trabajando en tareas administrativas en la comisaría Las Catonas de Moreno pero nunca fue detenido, explicó que luego de haberlo perdido de vista por un instante, volvieron a ver el auto sospechoso y a la par del coche a un hombre con campera que salió corriendo.

Luego, el policía mencionó su problema de vértigo a las alturas por el cual siempre fue cuestionado, ya que era chofer de un patrullero y tenía una licencia para conducir cualquier vehículo de emergencias.

Durante la instrucción Núñez había asegurado que al momento de subir al puente Santa Rosa de Villa Tessei cerró los ojos y aceleró y que por eso no pudo ver nada, pero hoy se rectificó y dijo que en realidad clavó la vista en la línea divisoria de los carriles.

Nuñez dijo que, a pesar de no ver de dónde venían, escuchó “dos detonaciones” y que su compañero le dijo “cubrite” y disparó dos veces contra el auto que perseguían.

Luego contó que se bajó del patrullero en apoyo de Solanas, que vieron a Corzo muerto sobre el volante y que él se encargó de avisar por radio que habían tenido “una persecución con un abatido”.

Respecto al secuestro del arma que presuntamente llevaba Corzo, Núñez dijo que él se encargó de buscar dos testigos y que la pistola calibre 22 fue hallada en el interior del Renault 19.

Lo curioso es que otros dos policías que declararon en el juicio y fueron los primeros en llegar en apoyo de Solanas y Núñez, aseguraron hoy que el arma estaba apoyada en el baúl.

“Con esto quedó demostrado que armaron la escena y colocaron la pistola dentro del auto cuando trajeron los testigos”, dijo la abogada Verdú.

En el debate no se cuestiona que Solanas mató a Corzo de un balazo en la persecución, pero mientras el policía señala que desde el auto de la víctima efectuaron dos disparos, la familia sostiene que fue un caso de “gatillo fácil” y que en realidad el oficial “plantó” un arma para fabricar dicho enfrentamiento.

Respecto a este punto, un remisero complicó ayer la versión policial al asegurar que vio el momento en que los dos policías del patrullero, entre ellos Solanas, se acercaron al auto de Rodrigo, abrieron la puerta del acompañante y luego escuchó un disparo.

Para Verdú, éste fue el momento en que los policías, al darse cuenta de que habían matado a un inocente, le plantaron una pistola calibre 22 y la dispararon para simular el enfrentamiento.

Durante su alegato del próximo viernes, la abogada de la CORREPI probablemente pedirá la detención de Núñez ya que lo acusará de ser cómplice y de falso testimonio.

Solanas llegó al juicio preso y acusado de homicidio simple, mañana en los tribunales de San Martín 123 de Morón se escucharán los últimos ocho testigos y el viernes los alegatos de las partes.

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