Policía acusado de gatillo fácil comprometido por testigos

13.Feb.07 :: En la prensa

La Capital On Line - 13/02/07



Buenos Aires.- El juicio que se le sigue a un policía
bonaerense acusado de asesinar a Rodrigo Corzo, de 27 años, en un presunto caso
de gatillo fácil ocurrido en 2003, continua esta mañana con la
declaración del compañero del imputado.
El sargento Ariel Nuñez, chofer del patrullero y compañero del
acusado Cristian Solana al momento del hecho que se juzga, declarará desde
las 9 ante los integrantes del Tribunal Oral Criminal 5 (TOC) de Morón.
Solana fue comprometido ayer por testigos y un perito balístico que
pusieron en duda la excusa de que la víctima disparó contra la policía,
informaron fuentes judiciales.
Un empleado aseguró que vio el momento en que los dos policías del
patrullero, entre ellos Solanas, se acercaron al auto de Rodrigo,
abrieron la puerta del acompañante y luego escuchó un disparo.
Para Verdú, éste fue el momento en que los policías, al darse cuenta
de que habían matado a un inocente, le plantaron una pistola calibre
22 y la dispararon para simular el enfrentamiento.
Otra empleada de la remisaría también sostuvo que los vidrios del
auto de Rodrigo, un Renault 19 gris, estaban cerrados, con lo cual se
descarta la versión policial de que el conductor del auto les disparaba
sacando el brazo por la ventanilla.
Además, un perito balístico oficial descartó la posibilidad de que
desde la pistola calibre 22 encontrada en el auto de Rodrigo se puedan
efectuar dos disparos consecutivos, como dijeron los policías, ya que,
explicó, el arma se traba.
Durante la instrucción, Núñez declaró que no vio nada porque durante
el seguimiento del auto de Corzo estaban por subir a un puente y, como
él sufre de vértigo, cerró los ojos y aceleró.
El crimen de Corzo ocurrió el 28 de junio de 2003 pasadas las 2.30 en
el acceso al puente Santa Rosa de Villa Tessei, partido de Hurlingham,
cuando el oficial inspector Solana disparó contra el automóvil donde
se movilizaba el joven.
Solana indicó que vio venir de frente un automóvil que había
realizado una maniobra sospechosa, por lo que ordenó al sargento Núñez, que
conducía el patrullero, que lo siguiera.
Cuando los dos vehículos estaban por ingresar al puente Santa Rosa,
Solana disparó dos veces contra el rodado conducido por Corzo.
Una de las balas ingresó por el baúl del auto, atravesó los asientos
y perforó el corazón del joven, quien murió 28 segundos más tarde.
Luego del disparo, el auto de la víctima siguió andando en punto
muerto hasta que se detuvo a tres cuadras.
Tanto Solana como Núñez dijeron que desde el auto de Corzo se habían
efectuado dos disparos y, por esa razón, el oficial disparó en otras
dos oportunidades. (Télam).-

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